Parte de ONG Cívico

La discusión en Stanford y el escenario Chileno

Neutralidad en la Red

Neutralidad en la red: Todos los Bits son creados Iguales. No es solo una buena idea, debe estar en la LEY.

Como relatamos en vivo durante todo el día de ayer, al Federal Communications Commission (FCC) – algo así como nuestra querida SUBTEL pero en EE.UU. – sostuvo una extensa audiencia pública en la cual se expresaron en detalle grandes académicos y actores del mercado de Internet actual.

Esta es la segunda audiencia pública sostenida por la FCC, tras la inicial discusión del pasado 25 de Febrero donde se hicieron presentes tanto los ISP así como los proveedores de contenidos en una polémica reunión en la cual no faltaron las prácticas medievales de control de la información. Dentro de todo, un ejemplo de educación cívica para los Chilenos.

En esta segunda cita, un amplio panel de expertos en la materia discutieron hasta el cansancio de la necesitad – o necedad, dependiendo del bando – de mantener una regulación que garantice la Neutralidad en La Red.

Los principales argumentos esgrimidos en favor de la Neutralidad en la Red están relacionados de forma muy cercana con las libertades constitucionales que existen en los Estados Unidos, que porsupuesto existen en Chile también. Dejar a los Proveedores de Acceso a Internet hacer y deshacer de forma arbitraria, atenta directamente con la libertad de expresión, información y la libertad de emprendimiento; todas estas garantizadas en el artículo 19 de nuestra Constitución Política.

Libertad de Expresión

Muchos creen que en Internet la libertad de expresión está asegurada. Todos sabemos de los atroces casos de abuso en contra de esta libertad en países como China, en el cual se han bloqueado abiertamente los servicios de algunos sitios web por estar en contra de los principios que rigen al “partido” o gobierno de turno. Mismo caso el de los Cubanos, pero, ¿Que Sucede en Chile?.

Actualmente no existe ninguna normativa específica que garantice a la ciudadanía que terceros en situación de poder puedan intervenir o censurar lo expresado a través de la red. La normativa que si existe, es de carácter constitucional y su cumplimiento es forzado a través de Recurso de Protección establecida por la misma Constitución, el cual debe aplicarse sobre un universo que no estaba siquiera en planes durante la redacción de la Constitución de 1980.

Libertad de Información

También protegida por nuestra Constitución, se garantiza en el Artículo 19, Número 12, la libertad para emitir opinión y la de informar, sin censura previa y por cualquier medio. Hoy en día en nuestro país, si decido liberar contenidos tal cual lo hace la BBC en el Reino Unido, utilizando el protocolo Peer-to-Peer, los proveedores habrán decidido previa y arbitrariamente que estos contenidos son perjudiciales para su red, por lo que serán entorpecidos o bloqueados en cuanto la utilización de este sistema implica un uso intensivo de la red, incluso aunque estemos pagando por este servicio. Este método es, a nuestro juicio, censura de hecho y no una política razonable para la administración de la red.

Libertad de Emprendimiento

Quizás este sera el ejemplo más claro de por que necesitamos Neutralidad en la Red.

Hace unos años atrás, cualquier persona era capaz de formar un pequeño negocio y distribuir sus servicios o productos a través de Internet. Sin mayores requisitos, exitosas empresas se han formado en torno al negocio en linea, y no estamos hablando específicamente de casos en Estados Unidos, basta con mirar a nuestro patio y ver a los DeRemate.com, bazooka.com, las exitosas versiones en linea de los periódicos nacionales, la creación de la blogosfera o cualquier otro negocio que base su estrategia en el comercio en linea.

Hoy en cambio, los emprendedores están sujetos a las actividades que los proveedores quieren dejarles hacer. Esta frase puede sonar un poco fuerte, pero no dista de la realidad práctica de nuestro país.

Si hoy queremos lanzar nuestra pequeña empresa, estamos sujetos a que si se convierte en un servicio popular, el proveedor residencial de turno (Los VTR, Telefónicas, Entel, Manquehue, etc.) podrán libremente entorpecer el tráfico de nuestros servicios y productos escudándose nuevamente en las razones de “congestión”, “calidad de servicio” o peor aún, “razones de seguridad” (tal cual expresado por la gente de VTR hace un año atrás).

Estas prácticas atentan contra la libertad de emprendimiento en cuanto someten a los ciudadanos a condiciones basadas en la arbitrariedad de un tercero no competente para decidir el destino de los negocios de sus usuarios o el uso que den a los enlaces contratados; incluso el contenido considerado ilegal no está sujeto a la supervición de los proveedores de acceso debido a que estos no son los llamados a supervigilar el cumplimiento de la ley de propiedad intelectual, la ley de delitos sexuales u otros cuerpos legales que recojan infracciones que puedan ser cometidas en el ambito de Internet. Esta función, corresponde a los Tribunales de Justicia de forma exclusiva y excluyente.

Los emprendedores Chilenos, que ven en la red un campo de oportunidades de bajo costo y fácil acceso, están sometidos a las arbitrariedades de los Proveedores de Acceso a Internet, en cuanto ellos no están obligados explícitamente por la ley a garantizar este desarrollo a través de la red y requiere de una amplia interpretación de los preceptos constitucionales el poder resolver una disputa de este tipo para salvaguardar los derechos de los usuarios.

La normativa de Neutralidad en la Red, busca entregar un articulado explícito y acotado al negocio en Internet para evitar que los Proveedores de Acceso sigan sosteniendo estos comportamiento en contra de los ciudadanos, en cuanto Internet se ha convertido hace dos décadas, en un fiel reflejo del funcionamiento de la sociedad civil en todo el mundo.

El gran problema para los Proveedores de Acceso a Internet, es el modelo de negocios que han sostenido desde que se dio inicio a la Red en nuestro país.

El modelo consiste en la proporción probabilistica de usuarios conectados a la red simultaneamente. Con la mejora he investigación en el desarrollo de nuevas tecnologías de tráfico de información, las transferencias entre los usuarios es cada vez más eficiente e intensiva en el uso de los recursos.

Los proveedores han apuntado a parchar los requerimientos del público en el camino y no a invertir en la expansión y capacidad de sus sistemas; he aquí la gran razón de la negativa de los proveedores a hacerse partícipes de la Neutralidad en la Red.

En la medida que las redes se han ido saturando por el avance en las técnologías de transferencia de archivos – que hoy es p2p, mañana será otra – los proveedores han solucionado esta saturación entorpeciendo la utilización del sistema, bloqueando y dando forma al tráfico en algunos puertos, y ahora último, ingresando al mundo del Deep Packet Inspection, o más conocido como DPI, en el cual los proveedores son capaces de disminuir la eficiencia de las transferencias de archivos identificando los paquetes de información enviados por los computadores de los usuarios y retrazandolos o bloqueandolos a discreción sin afectar la utlización de otros servicios, como por ejemplo, la navegación en el puerto 80 vía http (la tradicional navegación de páginas web).

Lo correcto, a nuestro juicio, es expandir la capacidad de las redes en base a la creciente demanda de los usuarios, y NO optar por restringirlos, lo cual es abiertamente ilegal e ilegítimo, y esperamos que una vez aprobado el proyecto de ley de Neutralidad en la Red, eso sea además, contrario a los principios básicos sustentados por el Estado en lo que a la Internet se refiere.

En pocas palabras, nuestros Proveedores de Acceso a Internet están tratando de sacar todo el dinero posible de nuestros bolsillos entregando un pésimo servicio, engañando a sus clientes con ofertas poco claras y escasa información de los productos que se contratan, y sobretodo, ocultando sus prácticas en argumentos técnicos que ya el publico no traga.

Enlaces:

Comentarios y Opiniones: 5

  • En reiteradas ocasiones, he discutido con Claudio (Ruiz) acerca de un punto que me perturba y que se relaciona con la neutralidad. Ahora Pepe con la manera en que lo explicas, me contestas algunas preguntas que Claudio no me contestó, y voy comprendiendo que la neutralidad es una buena cosa.

    Sin embargo aún no me convenzo del todo, porque existe hoy en el servicio Internet una anomalía que tiene relación con el contenido y la sustentabilidad, y con la ilusión de la gratuidad:

    Mi punto es el siguiente, la Internet es una plataforma de comunicación, comparte características con soportes como el teléfono (uno a uno) y el broadcasting (uno a muchos), y como tal permite que sobre si misma se desarrolle todo tipo de negocios. Entonces, cuando veo como los proveedores de acceso se enriquecen a costa de la re venta no tan sólo de ancho de banda si no de contenidos, me pregunto por qué dichas empresas no han de pagar a dueños de dichos contenidos (música, cine, literatura), similarmente a como lo hacen la emisoras de radio y TV hoy.

    El argumento de que el el usuario paga por el ancho de banda y no por el contenido es tan estéril como decir que la gente ve TV para ver pixeles u oye radio para escuchar vibraciones. Ya sabemos hace muchas décadas que el medio es el mensaje.

    Yo no creo que haya que ir a extremos como lo impuesto por el gobierno de Zarkozy. No fue necesario transformar a los radioescuchas en delincuentes para que las radios tuvieran que comenzar a pagar por la materia prima que usan, sin embargo las radios tampoco comenzaron a pagar voluntariamente, y los proveedores de acceso a Internet tampoco lo harán, hay un vacío.

    Esto va más allá de lo técnico, yo tengo muy claro lo que es el ancho de banda y para qué sirve, lo que no tengo claro -y es en este punto donde espero un apoyo de quienes manejan la filosofía del derecho- es cómo haremos para que en el nuevo contexto medial, se compense a quienes sustentan con sus obras el tremendo negocio del acceso.

    Esto no sólo me perturba sólo porque pienso que es correcto y porque me desenvuelvo profesionalmente en el ámbito de la producción de fonogramas, me perturba como público, porque se que si no hacemos sustentable la producción de contenidos, muy pronto dicha producción podría cesar. Y una vez que haya cesado, una vez que cada usuario haya llenado -por ejemplo- su disco duro de varios terabyates con toda la música que podría escuchar en toda su vida, hasta los proveedores de acceso a Internet se podrían ver perjudicados.

    Entonces, yo diría que además de ocuparnos de que haya neutralidad y calidad de servicio, necesitamos ocuparnos de que haya equilibrio ético y sustentabilidad, hay un vacío en lo legal para la música 2.0. ¿cómo lo haremos?

  • Ignace:

    El caso de la música es el típico ejemplo de un negocio que no se quiere adaptar al cambio tecnológico (al igual que nuestros Proveedores de Acceso a Internet).

    Las disqueras se han dedicado a practicar la restricción en vez de la ampliación. Me explico:

    En cuanto las disqueras vean a Internet como un “competidor” que les roba las legitimas ganancias que podrían obtener por el pago de un disco o el respectivo royalty, seguirán tratando de exprimir del público y las empresas todo el dinero que puedan en base a argumentos como el “nos cuesta 1500 Horas hombres”, “exigir el derecho sobre nuestras obras” o cosas por el estilo.

    En ningún caso estoy diciendo que estos argumentos sean inválidos o ilegítimos, sino que ya están out debido al cambio violento del mercado de la música con la llegada de los sistemas de digitalización y la utilización de la red como medio físico de transferencia y almacenamiento.

    Aún así, y afirmándome de los clásicos argumentos de las disqueras & co., el papel del legislador es claro y ya está fijado y ejecutado hace bastantes años: La piratería es un delito y como tal, se debe perseguir.

    En el mundo hay un montón de casos de cierres forzados de trackers bittorrent o sitios de distribución que no pagaron la cuota al señor de la disquera, por lo que fueron perseguidos y cerrados sin contemplaciones.

    En Chile, no ha pasado mucho al respecto, si hay otros casos más emblemáticos, pero estos no tienen que ver con música.

    A pesar de todo esto, sigo sosteniendo – y probablemente Claudio Ruiz podría estar de acuerdo conmigo – que el negocio ha cambiado y tanto las disqueras como los artistas gastarán su plata y su imagen persiguiendo fantasmas que se multiplican exponencialmente; y que finalmente terminarán de darse cuenta que HAY QUE COLGARSE DEL SISTEMA y no combatirlo.

    Se que la idea de seguir en ese tibio y cómodo rincón del universo donde toda la gente que te quiere escuchar debe pagar (ser una especie de FISCO musical) es tentadora, pero lamentablemente eso ya se acabó… es más inteligente seguir los ejemplos de algunos que ya vieron el camino hace rato y que están rentabilizando inversiones al generar menores costos de producción.

    El vacío que tu señalas con tanto ímpetu, no existe; solo existen los reticentes al cambio y aquellos que ya abrieron los ojos al respecto.

  • Tienes razón, hay quienes se resisten al cambio. Adicionalmente, considero que compartir no debería ser un delito, independiente de lo que digan las leyes actuales. Un montón de proyectos en los que he trabajado y trabajo están o estarán disponibles de diversas maneras en la red, y eso no sólo no me preocupa, si no que me parece excelente. No hago apología de la restricción. Hago apología de la retribución.

    Mi punto tiene que ver con el lucro. Fíjate en el caso de NIN, bajo una modalidad CC por ejemplo autorizanoel uso no-comercial y la descarga por parte de cualquiera, y ocurre el problema irónico y anómalo de que aunque dichas personas pagan a su proveedor de acceso para poder hacer dicha descarga.

    Si el acceso a la red fuera gratis, ningún problema. Pero lo que pasa es que en general no lo es. Por lo tanto -de manera similar a como se ha procedido con las radios y la TV durante décadas- el proveedor de acceso podría compartir el lucro con quienes lo posibilitan. Me parece una solución sencilla y coherente.

    Te puedo detallar aún más: soy un productor fonogáfico (llamarnos “disqueras” carece de sentido), he trabajado en proyectos discográficos y me beneficio de derechos de autor y de intérprete. Sin embargo y a diferencia de lo que postulas, ni me resulta cómoda la ilusoria idea de vivir de ello, ni siento que la ‘net sea una competencia para mi. Más bien veo la ‘net como otro canal de distribución para el producto, similar a como veo la radio, la TV, los conciertos, etc.

    No es necesario ir al extremo de forzar el cierre de sitios, servicios o protocolos, así como no es necesario acusar a los internautas de piratas ni a los artistas de cómodos. Si crees que la vida de cualquier artista ha sido tibia y cómoda durante los últimos 10 o 100 años, has leído demasiadas novelas, no es que eso se acabó, eso nunca fue, y no veo qué tiene que ver el fisco.

    Por otra parte -y nuevamente te recalco que trabajo en producción fonográfica, esto no viene de leer un par de ediciones de Rolling Stone- es un mito que la producción de fonogramas tenga un costo significativamente menor que antes. La ley de Moore que afecta elementos caseros como computadores y audífonos, no tiene el mismo efecto sobre elementos profesionales como micrófonos e instrumentos musicales, ni tampoco sobre espacio acústicamente neutros. El costo de formación de un buen músico y el costo de poner comida en su mesa todos los días no han disminuido, y como resultado de ello, producir un buen fonograma hoy no cuesta mucho menos que hace -por ejemplo- 15 años, sólo cuesta un poco menos.

    Lo que si ha disminuido enormemente es el costo de distribución, aproximándose de hecho a cero. Pero ese costo lo paga el usuario aún, pues paga -como ya dije- por el acceso físico a los fonogramas (y cine, literatura, etc.) a la empresa que le da dicho acceso físico a la red.

    Por supuesto en Wired nunca leerás sobre esa parte del análisis, Wired prefiere el mantra de Anderson de que todo es gratis. Un cuidadoso desglose de la propiedad de Wired te daría pistas acerca de por qué.

    No se tu, pero yo no veo a las empresas prestadoras de acceso a la Internet como fantasmas que se multiplican exponencialmente. Las veo como algo de todos los días, tienen personalidad jurídica, balances, domicilio conocido y tal. Resumiendo y coincidiendo contigo entonces en que “la piratería es un delito y como tal, se debe perseguir”, insisto en que hay que perseguir a quienes más hacen piratería, y no son las personas que descargan música bajo la ilusión de gratuidad, si no las empresas que tienen montado uno de los negocios más grandes en la historia de la humanidad, como sea que se le mire, ellos están haciendo algo que evidentemente es injusto, y no veo cómo hacerse cargo de ello como sociedad podría estar out.

  • Está out por que partimos de premisas distintas.

    Por eso fui claro y hablé de “Disqueras” por que son los sellos quienes más lucran con la producción musical; no es el caso de los intermediarios – quienes tambien lucran, pero en menor medida – y son justamente las disqueras las que están en la punta de la lanza combatiendo la piratería.

    ¿Quienes son los fantasmas exponenciales?: Los sitios que distribuyem material protegido por licencias, ya sea CC u otras. Son ellos los que lucran de forma ilegal, no los usuarios quienes no asumen la apariencia de gratuidad bajo ningún caso ya que el solo sentido común dicta normas que son reconocibles en cualquier parte.

    Es incoherente con el funcionamiento de la red y su creación, el solicitar que los proveedores de acceso pagen un royalty por operar como intermediarios entre la información publicada en la red, los usuarios y los proveedores de contenido… es la neutralidad a la inversa!, en cuanto tu, como titular de un derecho industrial o artístico estás ejerciendo actos de dominio sobre bienes de terceros (el negocio de los ISP que es el acceso amplio a Internet sin diferenciar contenidos ni aplicaciones).

    Además, cualquiera de los extremos de esa cadena está beneficiado directa o indirectamente por la mera existencia del canal, en cuanto los proveedores de contenido tienen una vía de exposición por la cual cobran (iTunes por ejemplo y la venta de mp3 por U$0,99), y por otro lado, los ISP por proveer acceso a dicho contenido, sin que este sea el único contenido disponible a través de este enlace.

    Finalmente, tu como artista o dueño de una obra, estás colocando tu obra en un espacio que tiene una licencia de uso amplio e irrestricto, en cuanto Internet es propiedad de “la humanidad” y no de los ISP o de los proveedores de contenido. No puedes pretender cobrar a uno u otro por generar o hacer llegar un contenido en algún punto de la cadena, si es legítimo en cambio, que cada uno cobre por su participación en la inversión necesaria para generar dicha cadena.

    Finalmente, en la cadena de producción de un disco, no pueden ser los costos relativamente iguales a los de 20 años atrás en cuanto la distribución digital carece de soporte físico. En lo que si estamos de acuerdo, es que los costos de “grabación o generación” sean similares, pero ese costo es solo una parte de la cadena de producción.

    Saludos.

  • 5
    Jose Julian Figueroa Colmenar

    Sin duda que es importante defender la neutralidad en internet, obviamente hay ciertas cosas que más que controladas deberían ser rechazadas por los usuarios como la pederastía y conductas ciertamente criminales pero por lo demás creo que internet es un medio idonéo donde debe reinar la libertad en todo sentido pues es lo que hace especial a este medio, la posibilidad de igualdad y la gran profusión de contenidos que en ella se consiguen.

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